Vinos Zarzavilla

En Bodegas Zarzavilla se elaboran vinos acogidos a la denominación de origen de Vinos de La Tierra de Castilla y León.

Caldos yema tintos de uva tempranillo, criados en cava Castellana del siglo XV y envejecidos en barricas de roble Americano y Francés con método de tradición familiar y los más modernos sistemas de control de calidad.


Maridaje

Acompañan en perfecto maridaje a todo tipo de carnes, caza y embutidos su temperatura de consumo oscila entre los 16º y los 18º y presenta un color rojo intenso amoratado, fruta madura y moras en nariz, taninos dulces bien ensamblados con toques de vainilla y torrefactos que le confieren un carácter amable. Características todas ellas de un excelente vino y de una crianza de calidad en roble.


Viñedos

Fruto de viñedos propios y de zonas limítrofes de confianza, con un seguimiento exhaustivo del producto que garantiza que la uva sea de calidad óptima.


Vino Natural y Saludable

El vino que la Bodega Zarzavilla elabora es un vino natural, desde la cuidada selección de la uva hasta los procesos de elaboración y crianza, no utilizando nunca productos químicos que puedan alterar el vino de forma artificial.

Nuestro vino es rico en sustancias saludables tales como la  Quercetina y el Resveratrol.

El Resveratrol es una sustancia que produce la planta de la vid como autodefensa ante heridas, infecciones fúngicas y radiaciones ultravioletas. Se ha demostrado el efecto beneficioso para la salud del  Resveratrol que como resumen podríamos destacar su acción antioxidante directa, actividad estrógena y anti-estrógena, actividades biológica relativas a la prevención del cáncer, efectos antiinflamatorios y actividades biológicas relacionadas con la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Por lo tanto se puede decir que el consumo moderado de vino ZARZAVILLA tiene propiedades beneficiosas para la salud.

Los posos en el vino.

Algunas veces recibimos quejas de consumidores de vino porque sus botellas tienen posos y no saben si eso significa que está estropeado.

La formación de sedimentos es un fenómeno natural en los vinos. Es el resultado de no haber intervenido de forma radical en el proceso de elaboración y crianza, mediante fuertes clarificaciones o intensas filtraciones. No sólo no son defectos del vino, sino que son síntomas de calidad y respeto a una forma de trabajo natural.

Con el paso de los años se forman esencialmente dos tipos de sedimentos: los tartratos y la materia colorante.

Los tartratos son cristalizaciones naturales procedentes de la uva. El más habitual es el Bitartrato Potásico, sales del ácido tartárico que precipitan por la acción del frío y del alcohol.Los vinos más viejos también tienen una precipitación de la materia colorante.

La forma de actuar ante los sedientos es tan sencilla como proceder a su decantación. Debemos tratar con cuidado la botella, sin moverla ni agitarla. Una vez descorchada, recordando que lo que debe moverse es el sacacorchos y no la botella, la decantamos lentamente en una jarra de cristal transparente. Cuando veamos que el líquido sale turbio acabaremos el proceso, dejando los posos en la botella.

            Tengo un amigo  al que le encanta comerse los posos y en Portugal los posos del Porto Vintage se untan en pan con un poco de mantequilla.

No se si se usan en los balnearios de vinoterapia, me imagino que poco, pues no hay posos para tantos tratamientos, pero son buenos para suavizar la piel.