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La
Bodega Zarzavilla heredera de la dedicación
vitícola del Monasterio de San Martín
de Frómista.
La
dedicación vitícola en Frómista
tiene una tradición que se encuentra ya documentada
en el siglo XIV, y que se relaciona
fundamentalmente con la producción del monasterio
y los vasallos de San Martín.
Como
vestigio de esa dedicación preferente hoy día
existen tres áreas periféricas donde se
han agrupado las bodegas. En la zona del Castillo ha subsistido
perfectamente conservada desde el siglo XV una de las
bodegas más antiguas de la comarca, la bodega Zarzavilla,
heredera de la producción iniciada con los monjes
benedictinos de San Martín y continuada después
de la desamortización de Mendizábal por
varias familias de las que toma el testigo Alejo
Serrano Peña, abuelo del actual propietario Carmelo
Serrano González.
Muestra
del paso del tiempo son las galerías a distintos
niveles, que presentan bóvedas de cañón
apuntado, bóvedas de arista y otras de cañón
con lunetos, a imitación de arquitecturas cuya
estereotomía se ejecutó en piedra. |
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